En la semana de amor y amistad no podíamos pasar sin hablar de esas relaciones amorosas entre comida y vino…esas que casan a la perfección. Si tienes pensado hacer un cóctel en tu boda o una fiesta para tus amigos y familiares, sigue leyendo porque en la Perfecta Prometida arrancamos con nuestra lista!!

1 JAMÓN & CHAMPAGNE

En el post sobre CÓMO ELEGIR EL VINO DE TU ANIVERSARIO ya mencioné el maravilloso tándem de jamón ibérico y manzanilla. Ahora os propongo que lo probéis con cava o champagne. Pocos productos en el mundo son tan versátiles como el cava y el champagne. Un brut, o brut nature (más seco) funcionarán perfectamente, equilibrando el toque salino del jamón de una forma muy refrescante.

2 FOIE & SAUTERNES

Cualquier aperitivo a base de foie marida especialmente bien con el vino dulce más famoso, el Sauternes. ¿No te suena? Quizá Chateau D´Yquem sí… (el más caro del mundo).

Lo cierto es que como el foie es graso en sí mismo, tiene sentido que dentro de los dulces escojamos los menos pesados. Igual de bien combinaría con un Tokaji (vino dulce originario de Hungría) de 3 putonios por ejemplo (los grados que miden el nivel de azúcar) o con un moscatel ligero si tiramos para la tierra…

 

 

3 OSTRAS & DRY MARTINI

Las Ostras se pueden disfrutar con distintos tipos de bebidas: vino blanco fresco (joven, con buena acidez, nada de madera porque hará sombra al sabor marino de las ostras), cava, champagne, y ¿por qué no atreverse con los cócteles? El Dry Martini es el cóctel favorito de James Bond quien siempre lo pide “agitado, no removido”. Este serio cóctel a base de ginebra y vermut extra dry al que no puede faltarle la aceituna, aportará un toque de distinción y glamour a las ostras, y a tu fiesta. El agente 007 tiene su versión preferida del dry Martini: el Vesper.

Para los amantes del picante, quienes suelen añadir una gotita de tabasco a sus ostras, recomiendo que las degusten con uno de los cócteles con más rock and roll de la mixología: el Bloody Mary (del que hablaremos más adelante).

4 SALMÓN & PINOT NOIR

Uno de los pescados azules más apreciados y sabrosos que además permite ser armonizado con varios vinos dependiendo del tipo de elaboración. Os recomiendo que probéis el salmón a la parrilla cocinado con hierbas aromáticas con un vino de uva Pinot Noir.

La Pinot Noir es la uva tinta reina de la borgoña francesa (aunque se desenvuelve muy bien en otras zonas del mundo como Estados Unidos, Sudáfrica, Australia o Nueva Zelanda), tiene una piel muy fina y granos pequeños, da unos vinos de color claro y suaves taninos. Pero es suficientemente potente como para aguantar el salmón. Algunos de los vinos más elegantes del mundo están elaborados con esta variedad, rompe los mitos de beber sólo vino blanco con el pescado y sírvelo con este tinto, repetirás la experiencia.

Si se sirve a la plancha, puedes aumentar un poco la potencia del tinto, pero recuerda que no tenga demasiado cuerpo o mucha crianza en madera. En cambio si se trata de una receta a base de cítricos o al papillote, más suave, tu mejor aliado será un vino blanco sabroso y con personalidad, tipo Sauvignon Blanc (con un poquito de chispa, que los hay muy planos…) o Viognier.

 

5 QUESO AZUL & PEDRO XIMÉNEZ

Los amantes del queso potente sabrán apreciar este maridaje intenso. Este tipo de queso al igual que el Stilton, Rochefort, Cabrales, etc. tienen la humedad y los hongos en común. Si bien es cierto que no gustan a todos, el contrapunto con el vino dulce de Pedro Ximénez suele despertar pasiones. La uva blanca Pedro Ximénez de la que toma su nombre este vino, se produce fundamentalmente en la región de Montilla-Moriles aunque se elabora también en otras zonas como Jerez. Estas uvas se dejan secar al sol por lo que se pasifican y al prensarlas dan un mosto muy concentrado en azúcares que (resumiendo mucho), se suele envejecer por el sistema de criaderas y soleras. El resultado es un vino oscuro, denso y muy dulce con aromas de pasa y frutos secos.

 

6 ALCACHOFAS & PALO CORTADO

Las alcachofas, las habas y los espárragos son bastante peculiares a la hora de buscarles un compañero de viaje. Al tener un sabor metálico y un tanto amargo, son muy pocos los vinos que logren armonía. Uno de ellos, es el Palo Cortado. Este desconocido para muchos es un casi “un milagro de la naturaleza”, pues hablamos de un vino generoso que nace como fino y en un momento dado y por diversos motivos “decide” convertirse en algo más…algo que tiene “nariz de oloroso y boca de amontillado”. Los palos cortados de Jerez son vinos potentes, secos, con un sabor a fruto seco muy agradable y que precisamente van muy bien con este tipo de hortalizas. Si prefieres una opción más suave, opta por el fino, junto a unas alcachofas confitadas serán el bocado más comentado de tu fiesta.

7 ANCHOAS & VERMUT

Uno de los aperitivos más castizos que seguro triunfará entre tus invitados. La armonía surge sola cuando se unen el salado de la anchoa y el dulce y amargo del vermut, una auténtica explosión en tu boca. Si por casualidades de la vida aún no lo has probado, este domingo invita a tus suegros al aperitivo y márcate un tanto ;)

¿Por qué funciona? El vermut es un vino macerado a base de vino blanco, ajenjo (ingrediente principal de la famosa absenta) y otras hierbas que acompañan mejor a alimentos con cierto nervio como las anchoas. En éstas predominan los sabores del salitre y de “pescado ahumado”, pero al ser tan potentes necesitan un vino muy intenso que consiga que no se desmadren…

8 STEAK TARTAR & BLANCO CON MADERA

Servido en elegantes cucharitas, este plato que cada vez tiene más adeptos será un imprescindible en un cóctel de categoría. La receta se atribuye a los tártaros, de ahí su nombre, y Marco Polo hace referencia a ella en su libro de viajes. Se trata de una base de solomillo de ternera cruda y cortada a cuchillo que se mezcla con cebolla, pepinillo, alcaparra y perejil picados, yema de huevo y pimienta, aceite de oliva, sal, mostaza, salsa perrins y tabasco. Con una mezcla de ingredientes tan variopinta, propongo un blanco con cuerpo, algo glicérico, que no sea demasiado potente, por ejemplo un verdejo criado sobre sus lías y con una crianza de unos 3-6 meses en madera.

9 MOZARELLA & BLOODY MARY

La mozarella, con esa pinta de no saber a mucho, es fácilmente combinable con muchos otros alimentos (tomate, guacamole, etc.) y asimismo con muchas bebidas. Hoy que estamos celebrando un cóctel, lo serviría con un Bloody Mary (que tiene fama de ser un reconstituyente sin parangón para la resaca, por cierto) por su toque picante y su base de tomate que a la mozarella le va a las mil maravillas. La receta del Bloody Mary es bastante sencilla (vodka, zumo de tomate, zumo de limón, salsa perrins, tabasco, pimienta y apio para decorar), pero es importante que no se nos vaya la mano con la pimienta, un error bastante frecuente.

10 CHOCOLATE & OPORTO

Un dulce no amarga a nadie, y no podíamos acabar nuestro top ten sin llevarnos algo de chocolate a la boca. Los postres que llevan chocolate suben de categoría con una copita de oporto. Este maridaje está especialmente indicado para aquellos que buscan un vino de postre que no sea demasiado dulce, denso o pesado. Hay muchas categorías entre los vinos generosos de Oporto, de hecho en el país vecino, conservan un sistema de elaboración y envejecimiento muy parecido al que tenemos en España para este tipo de vinos de graduación superior: el de criaderas y soleras. Para el postre, algunos preferirán maridarlo directamente con el café o con un brandy, pero si no habéis tenido el placer, os reto a que probéis el oporto. No os dejará indiferentes :)

Esperamos que os hayan servido estas ideas para vuestras celebraciones Prometid@s, nos vemos pronto!!