Desde hace siglos las personas han expresado sus pensamientos, sentimientos, reflexiones o vivencias en diarios personales. La preparación de una boda además de ser cuanto menos estresante y a la vez emocionante, es una experiencia probablemente única en la vida.

Cuando la persona escribe toma conciencia de su problema, lo analiza, o simplemente se desahoga, se produce una especie de catarsis. La terapia narrativa se considera como un enfoque respetuoso y no culpabilizador, poniendo a la persona como experta de su propia vida (Morgan, 2004). Para ser experto en algo se requiere un conocimiento amplio y minucioso de un tema. Para lo que hay que estudiar. Es decir que si queremos ser expertos en nosotros mismos y llevar una vida feliz y ordenada, quizás no haga falta tomarnos unos minutos al día para estudiarnos. Aunque las nuevas tecnologías nos hayan facilitado la comunicación rápida y un feedback inmediato de nuestros amigos o seguidores, encuentro fundamental la expresión escrita en papel y boli.
Seguro que si estás organizando tu boda ya tienes alguna libreta, archivo o documento en que llevar todo al día. Más allá de ser un producto en el que tenerlo todo organizado, te aconsejo que también le dediques un hueco a organizar tus pensamientos, sentimientos y emociones, plasmándolas sobre el papel. Además de ejercer un fin terapéutico, será un recuerdo bonito cuando lo leas todo junto el día de mañana.


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