Hola amigos de La Perfecta Prometida. Estamos en la Semana de la Ceremonia y hoy toca hablar sobre cómo hablar en público. Tenía muchas ganas de escribir el post de hoy porque es algo que, la verdad, me quita un poco el sueño a veces.

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Imagen: Pinterest

¿Alguna vez has tenido que hablar en público? La mayoría de la gente no está muy acostumbrada a hacerlo y se puede convertir en una situación estresante. Ahora imagínate que vas a hacerlo el día de tu boda, hablando de sentimientos, la emoción del día tan presente… ¡Tranquilos! El Séquito del Novio y La Perfecta Prometida os vamos a dar una serie de consejos para que tu discurso sea un problema menos en la organización de vuestra boda. Podéis leer más consejos en el post de Kino Beca.

Empieza dando las gracias

Agradece a todos tus invitados (por supuesto a los de tu pareja también) que hayan hecho el esfuerzo de asistir a vuestra boda. Hazles conocedores de lo importante que son para ti y de lo feliz que estás al compartir este momento con ellos. De este modo habrás “matado” dos pájaros de un tiro: habrás roto el hielo y tendrás al público encantado de la vida, involucrados y en el bolsillo.

Lo bueno, si breve, dos veces bueno

La brevedad es relativa, depende del contexto. Por ejemplo: un paseo de 5 minutos no tiene nada que ver con aguantar la respiración durante el mismo tiempo. En cualquier caso, creo que 2 minutos es más que suficiente para decirlo todo en un momento tan especial.

Recuerda que sobre la primera versión del discurso que escribas, podrás recortar, al menos, un 25% de “paja”. Utiliza verbos simples y directos y huye de la redundancia y las florituras. Escribe algo sencillo, natural, directo y conciso; será más fácil para ti y ameno para la gente invitada.

Cede el protagonismo total (por un instante)

Centra tu discurso en la otra parte: tu pareja. Consigue a través de tus palabras que todos los invitados se enamoren de ella. Es fácil, deja que hable tu yo enamorado hasta la médula. No te pierdas en anécdotas o momentos superfluos.

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Imagen: Pinterest

Humor sí, pero en pequeñas dosis (y mucho cuidado)

Bajo ningún concepto conviertas tu boda en un monólogo. El humor es un arma de doble filo y demasiado subjetivo. Cada persona recibe el humor de una manera diferente, y lo que para tus amigos puede ser la mejor broma jamás contada, podría resultar ofensiva o inapropiada para otra persona.

Sin embargo una broma “light” o una gracia bien enlazada al principio de tu discurso, te ayudará a relajarte y a romper la tensión inicial que puedes tener.

Escríbelo tú: tu discurso, tu boda, tus palabras

Parece obvio, pero olvídate de buscar en Google “discurso boda ejemplo”. No hay nadie mejor que tú mismo para hablar de tu pareja y de todo lo que representa para ti. No hay nadie mejor que tú para escoger las palabras de agradecimiento por ser como es. No hay nadie mejor que tú para escribir tu discurso.

Puedes utilizar fragmentos de algún libro o fábula, pero el 90% de tu discurso debe ser original.

No existe la perfección, pero si cuando hayas terminado de escribir tu boceto, éste no está escrito por ti, lo has escrito con la cabeza y reprimiendo sentimientos, no has seguido alguno de los consejos anteriores o hay algo que no te convence: rompe ese papel sin miedo y empieza de nuevo.

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Imagen: Miguel Carreguí

Otros consejos (o truquitos) que te ayudarán a sentirte más cómodo durante el discurso son:

  • Ensayar, ensayar y ensayar. Todo será más fácil si usas tus propias palabras, sin adornos.

  • Ensayar no significa memorizar. Estoy en contra de memorizar cualquier cosa y “vomitarla” como un robot. Debes entender, interiorizar el mensaje que quieres dar, las palabras son secundarias, importa más lo que transmiten.

  • Ten consciencia de la comunicación no verbal: cómo comunicas un mensaje (tonos de voz, inflexión, movimiento del cuerpo…) influye en cómo los invitados lo reciben. Seguramente el discurso en una boda lo vas a dar de pie, ¡no ensayes tumbado en la cama!

  • ¡Ojo! Chivato a la vista. Las manos son una de las partes más difíciles de controlar cuando estás nervioso, parece que tienen vida propia. Si además les das un papel con el que jugar, se convierten en las protagonistas con tanto movimiento. Un buen consejo es esquematizar tu discurso en diferentes puntos y llevarlos en una tarjeta de gramaje, con consistencia.

  • Palabras gatillo. Nadie, absolutamente nadie se escapa de un “Ehhhhh” o un “ahhhh” mientras enlaza frases; pero se entrena. Cuando estés ensayando y veas que vas a utilizar una de estas coletillas involuntarias, sólo quédate en silencio y cuando recuerdes lo que venía a continuación, reanudas la marcha. Es mucho más elegante.

Pero lo más importante, lo único importante en realidad, es que disfrutes de vuestro día. Dar un discurso no es obligatorio y si lo vas a pasar mal simplemente no lo hagas… ya le susurrarás lo mucho que la quieres durante el primer baile ;P.

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Andrés
Blog de boda escrito desde el punto de vista masculino por un novio y futuro marido ilusionado de 2017. Romántico, moderno y canalla me gusta estar a la vanguardia y al tanto de las últimas tendencias.

Escribo desde pequeño, historias facilonas. Ahora cambio de registro para ayudar a los novios a alzar la voz en su boda. Intento recuperar el protagonismo perdido desde hace años.

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