Como estamos en la semana histórica vamos a rescatar un tema que nos viene que ni pintados: El papel de la mujer en el matrimonio y en la sociedad.

Porque el papel de la mujer dentro del matrimonio no ha sido siempre el mismo, todos lo sabemos, vemos los cambios con tan solo sentarnos a charlar con nuestras madres o nuestras abuelas. Pero, ¿qué espera la sociedad de hoy en día de la mujer? ¿Cómo ha sido la evolución hasta los días de hoy? Cuando comencé con la idea de fundar mi propia empresa de bodas desarrollé un plan de empresa que se acabó convirtiendo en mi proyecto de fin de máster y luego en mi propio libro, publicado por Editorial Académica Española, y tuve que estudiar el desarrollo de la mujer o si lo preferís el papel de la mujer en el matrimonio y su implicación social a lo largo de la historia. Lejos de hacer una crítica social, escribo este artículo intentando ser lo más objetiva históricamente hablando.

el papel 5

En el periodo primitivo se constata que el papel de la mujer en el matrimonio así como en la organización de la boda (si la hubiese) no existía. Su papel en la sociedad era insignificante (referida básicamente a las tareas cotidianas del hogar y del cuidado de la descendencia mientras los hombres acudían a la lucha o la caza) y no se le permitia la participación en las decisiones ni de la familia ni del clan (por ende de la sociedad). De hecho el matrimonio solía ser obligado para la mujer, que surgía por la apropiación de ésta capturada en un enfrentamiento o mediante captura fingida dentro de la propia tribu como ritual. Estos son los orígenes desde el pasado bárbaro de los pueblos de cultura occidental que ha dado lugar al hogar paternal, existiendo conexión entre la propiedad individual, el sistema de estatus y el hogar parental (Veblen, 1999).

Durante la Edad Media se distinguía entre la mujer noble, la religiosa y la campesina. En todo caso el matrimonio era la principal posibilidad (de manera concertada y/o obligada) social para la mujer, pasando a los conventos como segunda opción para aquellas que no lo contraían (independientemente de su clase social). La mujer, por tanto, seguía encontrándose en una situación jurídica adversa debido a su subordinación al hombre pero su papel era más activo que en otras épocas posteriores (Gisbert, 2007). Eso sí, no tenía autoridad en la elección del matrimonio ni en la realización de la boda.

el papel 3

El matrimonio continúa siendo durante la Edad moderna la célula básica donde se asienta la sociedad. Se despoja al matrimonio de los elementos irracionales para convertirse únicamente en un contrato económico y privado. Es el destino natural y honorable que la sociedad reserva a las mujeres y proporciona tranquilidad a las familias (Gascón, 2009).

el papel 2

Con la revolución industrial se da paso a la Edad Contemporánea. Aquí la mujer lucha por el acceso a las profesiones liberales, los estudios superiores, sindicatos femeninos, movimientos sufragistas y a la igualdad con los hombres en otros aspectos como el matrimonio, la custodia de los hijos, la propiedad, los salarios y las condiciones de trabajo. La revolución francesa en 1789 marcó un punto de inflexión, donde hubo participación femenina destacada tanto en las jornadas revolucionarias desde el anonimato como destacando en los clubes y en los salones de opinión. Sin embargo, sólo se las vio como sucesoras de las matronas romanas: virtuosas, patriotas, forjadoras del carácter de los hijos, austeras y sacrificadas (Guisbert, 2007).

el papel 6

Cabe pensar que en la Actualidad, la mujer, no sólo tiene más autonomía para elegir si desea casarse (antes no tenían esa opción) o la persona elegida (en la cultura actual occidental ya no es frecuente las bodas concertadas), sino también, el momento y la forma, retrasándose hoy en día tanto el matrimonio como la maternidad. Pero lo cierto es que la figura de la mujer en la sociedad y el papel a desarrollar en el matrimonio sigue viéndose desde una perspectiva patriarcal. La mujer actual ante el matrimonio se describe como: competente y sabia en todas las cuestiones relacionadas con la boda (ya que lleva toda la vida esperando ese momento y se ha documentado), responsable de que el evento esté bien organizado y sea exitoso, representante del papel romántico de la pareja, ocupándose de todo por el gran amor que siente hacia el novio…Y, sobre todo, destacar el concepto de logro o mérito por conseguir casarse. El entorno la felicita y la acepta por esta feliz “hazaña”.

La imagen actual de la mujer ante las bodas sigue siendo estereotipada, caricaturizando a la eterna chica deseosa de contraer matrimonio y que basa en el día del enlace toda su felicidad. El cine, sin duda, muestra y asienta este tipo de caracterización con películas como: Guerra de novias (2009), La boda de Muriel (1999) o 27 vestidos (2008) entre otras muchas del género denominado “comedia romántica”. Todas ellas tienen en común este ansia desbordada de la mujer por el matrimonio y el día de la boda en sí que luego suavizan sutilmente con la aparición del amor verdadero que justifica cualquier acción y pensamiento anterior. Podemos seguir observando en el cine como son “las novias” las que tienen que encargarse, junto a su familia, de la organización en sí de la boda mientras el hombre bromea sobre ello con los amigos.

el papel 1

El papel de la mujer en el matrimonio ha cambiado con el tiempo, sin duda, pero está lejos de ser la completa igualdad que muchos consideran que es a día de hoy sin cuestionarse según qué estereotipos.

 

Descarga gratis tu guía para el día de la boda, pincha en la imagen para hacerlo.

(Visited 5.137 times, 1.045 visits today)
lpp
Fundadora y CEO de La Perfecta Prometida.

Aurora Espartero
Con una formación multidiscilplinar (psicopedagoga, licenciada en actividad física y deporte y con máster en dirección del turismo ( y formación específica en wedding planner ), estoy especializada en eventos trabajando en el sector hace más de 12 años. Me gustan mucho los retos, planificar, el contacto humano y disfrutar cada momento al máximo.
autor