¡Hola de nuevo prometidas! Hoy en la semana de la Reflexión te contaremos por qué es importante y qué puedes conseguir dedicando de manera habitual un tiempo a la reflexión. También encontrarás un pequeño ejercicio para empezar a reflexionar.
La importancia de la reflexión
En muchas ocasiones, el día a día se produce de manera desenfrenada. Vamos pasando de unas actividades a otras, tomando decisiones rápidas. Esto pude llevarnos a una sucesión de pensamientos sin orden ni concierto, que acaba provocando que seamos pocos eficaces. Esta situación también puede provocar que en ocasiones nos cueste tomar decisiones o que nos tomemos poco tiempo para pensar qué decisión es la más apropiada.
Cuando reflexionamos, ponemos en marcha nuestra imaginación. Esto nos permite pensar, valorar y planificar acciones para tener un futuro más favorable. En nuestro día a día, pasamos mucho tiempo dándole vueltas a las cosas, pero sin darle una solución. Esto puede provocarnos ansiedad, frustración o confusión. Por ello, el primer paso para poder reflexionar es calmar nuestra mente. De esta forma, podremos ver las cosas con más claridad, nos sentiremos más seguros y mejor.
Reflexionar puede ayudarte a:
- Proyectarte en el futuro. No se trata de fantasear sobre cómo nos gustaría que fuesen las cosas, sino identificar lo qué queremos y pensar en cómo podemos conseguirlo.
- Descubrir lo que te gusta. Dedicar unos minutos a serenarnos y después pensar nos permite alejarnos de las emociones intensas. De manera que nuestra mente y nuestro corazón encuentren un lugar donde ponerse de acuerdo. Esto nos ayudará a descubrir de manera sincera qué es lo que deseamos o lo que nos gusta. En el periodo de la boda es especialmente importante por la cantidad de decisiones que tenemos que tomar.
- Conocernos mejor. Reflexionar nos permite evaluar nuestra forma de actuar o de funcionar sin ansiedad. Nos ayudará a conocer nuestras motivaciones y nos permitirá decidir si queremos continuar haciendo las cosas de la misma manera.
- Encontrar nuevas alternativas. Cuando tenemos que enfrentarnos a un problema, es muy importante ser capaz de generar alternativas. Pero a veces nos centramos una y otra vez en los mismos caminos y no encontramos nuevas posibilidades. Una buena reflexión te acercará a nuevos horizontes.
Primeros pasos para reflexionar
Ahora que ya sabes por qué es importante, es el momento de ver cómo tenemos que hacer. Pero antes de nada quiero decirte algo: reflexionar no tiene porqué ser una tarea estructurada y aburrida. ¡Al contrario! puedes disfrutar mucho de tus momentos de reflexión, convirtiéndolo en un hábito placentero. Puedes empezar por este ejercicio:
- Busca un lugar que te resulte tranquilo y relajante para iniciarte en la actividad de reflexionar. Puede ser en tu casa o en lugar que te guste como un parque, una plaza de la ciudad o una playa.
- Elige un lugar cómodo, de temperatura agradable. Un lugar donde pueda apetecer estar mucho rato.
- En primer lugar, deja que tu mente fluya. Que pase de unos pensamientos a otros sin guiarlos. No se trata de que te centres en preocupaciones ni en tomar una decisión concreta. Se trata de dejar pasar los pensamientos durante unos minutos hasta que sientas que tu mente se calma poco a poco. Este proceso puede llevarte un par de minutos o un poco más. No tengas prisa por sentir que tus pensamientos se calman. Trata de disfrutar el momento.
- Cuando tu mente esté más calmada, empezaremos a reflexionar. Piensa que avanzamos unos años en el futuro (por ejemplo, 5 años). Intenta imaginar de manera clara cómo sería, puedes cerrar los ojos si crees que esto te puede ayudar a imaginarlo. ¿Dónde estás viviendo?, ¿dónde trabajas?, ¿Con quién compartes tu vida?, ¿cómo te sientes?, ¿cómo estás físicamente? Si quieres puedes reflexionar sobre la boda. Cómo imaginas que saldrán las cosas. ¿Cómo es el vestido?, ¿dónde estás?, ¿qué hay a tu alrededor?
- Disfruta durante unos minutos de esa visión. A continuación haz un par de respiraciones profundas. Ahora es el momento de reflexionar sobre el presente. Cómo encajan las cosas que has imaginado con lo que está ocurriendo en la realidad. Quizás te hayas dado cuenta de algo qué realmente te importa o de algo que deseas. Este ejercicio te va a permitir enfocarte de una manera más claras a las cosas que quieres conseguir.
Hay personas que temen reflexionar por si encuentran demasiados errores o equivocaciones. Pero las personas que realizan esta actividad de manera regular, son capaces de enfrentarse mejor a las situaciones que les ocurren. Se conocen mejor y son capaces de dirigirse hacia aquellas cosas que quieren conseguir. No se me ocurre nada mejor que recomendar a una Prometida: una estrategia para que consiga alcanzar sus sueños. Espero que os haya gustado, nos vemos la semana que viene en La Perfecta Prometida.
Descarga gratis tu guía para el día de la boda, pincha en la imagen para hacerlo.


