«Quizás porque mi niñez
sigue jugando en tu playa
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor,
llevo tu luz y tu olor
por dondequiera que vaya»
Serrat
Ya estamos de vuelta en la Perfecta Prometida y lo hacemos con mucho gusto porque esta vez nos vamos a la playa, ese lugar ideal con el que soñamos el resto del año los que no tenemos la suerte de tenerla cerca. Y recordamos su brisa, el sonido de las olas, nuestros pies descalzos sobre la arena, el murmullo de las gaviotas… Así que… ¡ya es hora! y en vez de tanto imaginar y recordar ¡nos vamos a la playa! Pero no sin nuestros tocados de flores o estrellas de mar.
La playa es un lugar maravilloso para organizar una boda y si el enlace se celebra al atardecer, además podremos disfrutar las magníficas e inolvidables puestas de sol que el horizonte nos regala. Es un sitio perfecto para lucir una corona de flores, esta es ideal para completar un look bohemio o ibicenco y no sólo con este look quedaría bien un tocado de flores, otros complementos como pulseras o tobilleras le darían un toque especial, las tobilleras de flores quedarían especialmente bien sobre todo si la novia va descalza.
En cuanto a la elección de los colores tenemos infinidad de posibilidades pero sin duda los tonos blancos, azules, verdes y corales irán en armonía con el entorno.
Si queremos mimetizarnos aún más con el ambiente marino en Cabello en Rama también podemos hacer coronas, diademas y otros complementos con conchas, caracolas y estrellas de mar y así sentirnos como una verdadera sirena.

Y para mímesis esta corona que hicimos en tonos arena.

La playa siempre nos espera, aunque no sea verano y podamos lucir nuestros pies descalzos. En otoño o primavera el mar y la arena nos regalarán un entorno de ensueño, un marco perfecto para el recuerdo.

Imagen de Beatriz Tudanca
Y con este beso me despido por ahora, si os ha gustado podéis descubrir nuestra anterior entrada para La perfecta Prometida, Un destino, un tocado de flores.

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