Nervios, emociones, risas, lágrimas… tantas lágrimas de felicidad que no podríamos contarlas sino fuera porque muchas se han quedado grabadas para siempre a través de nuestras lentes, al igual que otros momentos que perduran en el recuerdo gracias al maravilloso trabajo que tenemos la suerte de tener. Hoy os hablamos desde la perspectiva de un fotógrafo de bodas.

Pensando en vosotros, los novios, que con tanto cariño e ilusión estáis organizando vuestra boda, creemos necesario transmitir la experiencia adquirida en todo este tiempo para que sepáis con total sinceridad qué debéis tener en cuenta a la hora de elegir a vuestro fotógrafo de bodas (y videógrafo).

No se trata de vender nuestras fotos y vídeos, porque el gusto por lo estético es totalmente subjetivo. Se trata de guiaros para que no cometáis errores que, aunque parezcan obvios, pueden ser frecuentes cuando no se tiene experiencia en esto de organizar una boda. Y lógicamente, ¿qué pareja de novios la tiene?

Queremos plantear abiertamente cuestiones para que no os den gato por liebre, que no os líen con tecnicismos ni limitaciones y elijáis a unos buenos profesionales del sector que os entregue un trabajo impecable y digno del valor que tiene. España está repleta de buenos profesionales, compañeros que hacen maravillas con sus cámaras y se emplean a tiempo completo para contentar a sus parejas, así que ¡no será por falta de opciones!

Nuestro trabajo como fotógrafo de bodas

¿Qué hace un fotógrafo de bodas? O mejor aún ¿qué debe hacer un fotógrafo de boda? Si hablamos de fotógrafo (a), en nuestro caso englobamos a los videógrafos (as) que tienen un papel fundamental en las bodas y que muchas veces se ven relegados a un segundo e inmerecido segundo plano en la planificación de las bodas.

¿Cómo elijo a mi fotógrafo y/o videógrafo? No vamos a entrar a enumerar todos los sitios donde podéis encontrar listados infinitos de profesionales de cualquier sector. Si contáis con la inestimable ayuda de un Wedding Planner sin duda adelantaréis mucha tarea al respecto…

Imaginad que usando a Google como guía en esta ardua tarea, os paráis a visualizar a los 10 fotógrafos que encabezan la lista. ¿Por dónde empiezo? Es simple, entra, pincha en el enlace y prueba a ver qué sientes. Olvídate de precios o tarifas y concéntrate en lo que has venido a buscar: fotos y vídeos. Con una primera impresión ya tienes andado el 50% del camino. Imagínate que en vez de esos novios que no conocéis de nada, los que salís en las fotos sois vosotros. Si te han transmitido emociones, felicidad, diversión y no los conoces, ¿qué sentiréis cuando os veáis a vosotros mismos?

Por supuesto el presupuesto es importante, no queremos decir que no se deba tener en cuenta. Todo tiene un valor de mercado, todo profesional tiene unos costes y unas habilidades y conocimientos que evidentemente hay que pagar para poder disfrutar de los mismos. 

Para nosotros es importante adaptar la oferta a lo que el cliente necesita. Creemos que es importante ser flexibles, hablamos de adaptarse, no de descuentos, de que haya opciones para todos los gustos y se puedan contratar sin sentirse obligados al todo o nada. 

Una vez que habéis cerrado el círculo de posibles candidatos, sabiendo que se adaptan al estilo y presupuesto que tenéis en mente, ahora toca conocerlos. La cercanía debe ser fundamental, la disponibilidad y el interés por conoceros, veros o hablar por teléfono si estáis lejos. El feeling debe existir entre vosotros, si no ¡olvidaos y huid! ese no es vuestro fotógrafo de boda. En serio, tenéis que estar a gusto o que haya buena sintonía (GOOD VIBES).

Imaginaos el día de vuestra boda: estás en casa de tus padres. Tus vecinos, tus tíos y primas vienen a verte para saludar con buena intención, pero la distracción y el ruido están asegurados. Tu madre, que tiene que ayudar a vestirte, aún no ha vuelto de la peluquería y tu padre no para de preguntar a qué hora debéis salir para la ceremonia. De repente llegan unas personas cargadas de cámaras e instrumentos aparatosos, sin mediar palabra comienzan a grabarte, a tirar fotos e invadir tu intimidad. Y tú, que no tienes ninguna confianza, que no recibes de ellos ninguna muestra de afecto ni te transmiten nada… ¿cómo crees que te sentirás?

Sin embargo ¿qué crees que pasará si antes del día de la boda te has tomado un café con ellos entre risas y confidencias? Si les has contado cómo os conocisteis, cuánto tiempo lleváis organizando la boda, dónde trabajas o si tienes mascotas. Si ellos te han enseñado en persona sus trabajos, te han explicado qué harán y cómo desarrollan su trabajo durante el evento. Si os han resuelto todas y cada una de vuestras dudas, ya sea en persona, por mail o por whatsapp.

A veces sentimos que en cierta manera calmamos los ánimos de nuestras parejas, es como si al vernos aparecer sintieran alivio. Muchas veces nos dicen “menos mal que estáis aquí” como si de unos amigos íntimos nos tratáramos. Ese día, siendo invisibles, nos convertimos en sus sombras. Nos paseamos con ellos después de la ceremonia y charlamos, nos reímos, porque queremos que salgan guapos, como ellos son. Naturales y felices, que es como realmente se sienten pero que la tensión algunas veces no deja demostrar. ESO es lo que debéis buscar en el fotógrafo de bodas.

¿Para qué sirve una preboda? ¿Y una postboda?

Al hilo de lo que estábamos hablando antes, os vamos a contar qué es una preboda y por qué la recomendamos. No creáis que a nivel de beneficios la preboda supone un gran reembolso para el fotógrafo de bodas. El desplazamiento, las horas que se invierten, la edición y entrega en plazo… Creednos si os decimos que no vendemos la sesión por nuestro beneficio económico.

La preboda tiene una finalidad principal, os lo decimos con toda sinceridad, y es conoceros. No sólo es importante que os sintáis vosotros a gusto, nosotros también lo necesitamos por dos motivos. A nivel profesional, después de un día de fotos sabemos mejor cómo os sentís delante de la cámara y de alguna forma hemos conseguido que os soltéis un poco. El día de la boda la impresión será mucho menos, creednos. A nivel personal, como seres humanos que somos, también estaremos más cómodos si tenemos cierto nivel de confianza con nuestras parejas.

Por otra parte, la preboda puede ser una buena oportunidad para tener fotografías y vídeos de pareja, con vuestra ropa “normal”, tal y como sois, un recuerdo para siempre que además podéis utilizar para las invitaciones, el seating plan, los centros de mesa… ¡hay tantas opciones!   

La postboda es una oportunidad para alargar y disfrutar al máximo de vuestro día. Podréis manchar, arrastrar, mojar vuestros trajes de novios. Y qué decir de las posibilidades que tenemos sin límite de tiempo y espacios, podéis plantearos incluso hacer un viaje y tener un romántico reportaje por ejemplo en… ¿París?

Foto VS Vídeo

¿Qué te pierdes si no contratas el vídeo? Todavía no logramos entender cómo hay tantas parejas que se pierden esta parte tan importante de su reportaje. No habrá nada más vivo y real que el vídeo de aquel día. Como ya hemos hablado antes, se trata de encontrar a un profesional de la videografía de bodas que encaje con el estilo que buscáis y ofrezca las opciones que consideréis más interesantes, pero por favor no os quedéis sin él!

El vídeo es capaz de emocionar, transmitir con suma fidelidad lo que sentisteis: los gestos y miradas vivas para siempre en el recuerdo. Además, las posibilidades de montaje, la música y efectos. Una película en la que vosotros sois los protagonistas.

Como conclusión, la elección del fotógrafo de bodas está en vuestras manos y es tan personal como cualquier otro detalle que estéis preparando. Pero tomadlo con calma, mirad muchas fotos, visualizad muchos vídeos y estad seguros. Y no lo dejéis para lo último porque podéis encontrar que vuestra fecha ya está ocupada.

 

Descarga gratis tu guía para el día de la boda, pincha en la imagen para hacerlo